No estás TAN ocupado, Parte 1. Estás procrastinando

Oct 21, 2019

La semana pasada, mientras buscaba un pedazo de papel para escribir un número, cogí un sobre sellado—era una vieja factura de agua. Seguí buscando y solo encontré más correspondencia amontonada. Para entonces, ya se me había olvidado el número de teléfono de la florista que me había dictado mi hermana hace un minuto. Rodeada de pequeños montos de facturas, revistas y tarjetas, me dije «¡Tengo que ordenar la correspondencia! ¡Tengo que empezar a usar mis folders de colores y sistema de archivo que armé hace un año! Es que he estado tan ocupada…»

Pero, ¿será cierto que he estado TAN ocupada? Es verdad que me siento atareada con muchas tareas y quehaceres cotidianos, pero no estoy tan ocupada. Conozco mucha gente trabajadora y organizada. Solo necesito dejar de procrastinar.

Si tú, como yo, has estado procrastinando, ya sea que has dejado una pantalla de Word en blanco por 4 horas o no has ido al dentista en 5 años, es hora de entender, evaluar y abordar este problema de inmediato.

 

¿Qué es la procrastinación y por qué procrastinamos?

Aunque etimológicamente procrastinar significa aplazar o diferir, procrastinar no es cuestión de holgazanería ni flojera. En un estudio del 2013, los doctores Timothy Pychyl y Fuschia Sirois descubrieron que la procrastinación puede ser entendida como «la reparación del estado de ánimo a corto plazo y el manejo de las emociones».

En otras palabras, la razón por la cual aún no he ordenado la correspondencia es porque prefiero hacer cualquier otra cosa. Y mi cerebro, queriéndome proteger de situaciones incómodas, me da un millón de escusas para postergarlas. Mi mente me insiste que use mi tiempo en pasatiempos más placenteros. Me dice: «¿Por qué mejor no vemos que hay de nuevo en Facebook o Instagram o nos comemos una golosina?»

Procrastinar es un mecanismo para lidiar con la ansiedad, el estrés y otros sentimientos negativos. La ironía es, por supuesto, que cuanto más procrastinamos, más ansiedad, estrés y emociones negativas sentimos.

 

¿Cómo dejo de procrastinar? 

  • Reduce tu ansiedad general. Los estudios dicen que mientras más depresión o ansiedad sufrimos, más procrastinamos. Toma pasos para reducir la ansiedad general y calmarás la voz mental que te exige procrastinar. Meditar, rezar, hacer ejercicio y la terapia son las medidas más recomendadas para reducir la ansiedad. Prueba con una o dos técnicas para ver cuáles te funcionan y cuáles puedes adoptar a largo plazo.

 

  • Divide tu actividad en pasos pequeños y específicos. Mientras más pequeño sea el paso a seguir, más pequeño será el grado de ansiedad asociado con la actividad. Si estás procrastinando escribir un artículo de 5 páginas, empieza por escribir un esquema del artículo e incluye ejemplos, frases u otro contenido que quieras incluir. Al ver las palabras en la pantalla, te sentirás más seguro en escribir el artículo y será menos probable que lo procrastines. Si estás procrastinando hacer ejercicio, duerme con tu ropa de ejercicio, pon tu alarma despertadora y ponte como objetivo comer un desayuno liviano. Si sólo piensas en despertarte y desayunar como tu meta, el siguiente paso de subirte al auto y conducir hasta el estudio de yoga será mucho más fácil. Una vez que estés despierto y en el estudio de yoga, ya no te quedará de otra y harás ejercicio, y habrás cumplido un objetivo más simple que la abrumadora meta de «hacer ejercicio mañana por la mañana».

 

  • Divide tu actividad en pequeños periodos de tiempo. Algunas tareas son abrumadoras porque nos toman un siglo completarlas. Si este es el caso, ponte la meta de trabajar por solo 10 minutos (o un período de tiempo manejable), toma un descanso y repite. Este método, similar a la técnica Pomodoro, es ampliamente utilizado por escritores y maratonistas principiantes. Cuando se abruman y no pueden escribir, los autores se proponen escribir, por 20 minutos, lo que les venga a la mente. Es una meta más fácil que el objetivo de «escribir el capítulo 9 esta mañana». De manera similar, el maratonista y entrenador Jeff Galloway introdujo un método de entrenamiento que ha ayudado a muchos principiantes a completar maratones de 42km. «¿Jamás has corrido más de 5 kilómetros? No hay problema. Para correr una maratón solo hay que correr 5 minutos», dice Jeff Galloway. La idea de su método es que uno corra por 5 minutos (o 3 o 7) y luego camine por 1 minuto; repites el proceso hasta llegar a la meta. Al pensar que solo tienes que correr por 5 minutos en vez de 4 horas, tu cerebro estará feliz, no entrará en pánico y te dejará correr.

 

  • Si la actividad te causa mucha ansiedad, date una recompensa. El dentista puede ser tan aterrador para algunas personas cómo organizar la correspondencia es para mí. Pero sabemos que hay que cumplir con estas tareas, aunque nos duelan. Si este es tu nivel de ansiedad, mi recomendación es planificar con anticipación: agenda la tarea en tu calendario y date una recompensa al final. Para cumplir con mi tarea de organizar la correspondencia, estoy pensando en tomarme una mañana libre del trabajo (cuando tenga toda la casa para mí sola), poner mi música de jazz, organizar por 2 horas y luego ir al salón de belleza a hacerme un pedicure y tomarme un cafecito de recompensa. Dicho de esta manera, el plan ya no suena tan mal. No me siento orgullosa de crear tanto drama de un solo quehacer cotidiano, pero a veces hay que tomar medidas drásticas para hacer las cosas.

 

  • Si la actividad te causa demasiada ansiedad, pide ayuda o contrata a alguien. Esta opción no es para todo el mundo y no es apta para cualquier actividad. Aunque quisiéramos, no podemos contratar a alguien para ir a la oficina, al dentista o al gimnasio por nosotros. Igualmente, no quiero dejar de mencionar esta opción, pues muchos de nosotros no obtenemos la ayuda que necesitamos porque no nos damos permiso y nos exigimos demasiado. Si puedes hacerlo y lo necesitas para reestablecer la paz mental y el balance en tu vida, contrata a la niñera, al jardinero, al asistente, al contador o quien sea que necesites para ayudarte con la tarea que te está causando gran ansiedad. Hoy en día hay muchos servicios que ofrecen este tipo de ayuda, tales como servicios de preparación y entrega de alimentos para aquellos que necesitan ayuda en la cocina o servicios de lavandería que toman tu ropa sucia y te la devuelven limpia y planchada.

 

¿Sigues siempre ocupado?

Comparte en los comentarios a continuación, ¿Qué estrategias usas para no procrastinar más? Y espera el próximo artículo No estás TAN ocupado, Parte 2. Tienes prioridades.

 

 


¿Quieres aumentar tu visibilidad para potenciar tu carrera o negocio? ¡Mira uno de mis videos más vistos para obtener consejos y estrategias que puedes aplicar hoy mismo!

💥Haz clic aqui: https://mailchi.mp/icatalyze/visibilidad

Deja tu comentario